● Las horas de sueño son fundamentales para mantener la concentración, prevenir
accidentes laborales y promover una vida más saludable. Adoptar hábitos de sueño
saludables, como establecer rutinas regulares para mejorar el confort térmico,
puede mejorar significativamente tanto la calidad del descanso como la
productividad en el trabajo.
Las altas temperaturas han marcado las primeras noches de 2025 en la zona centro-sur
del país, tendencia que se podría mantener en las próximas semanas, afectando
considerablemente la calidad del sueño de las personas, especialmente de quienes deben
trasladarse a sus trabajos y deben madrugar para cumplir con sus responsabilidades. La
falta de un descanso reparador puede provocar irritabilidad, dificultades de concentración
y bajo rendimiento, con un impacto directo en la seguridad y la productividad laboral.
Cristián Ramirez, consultor Senior en Gestión de Riesgos de Mutual de Seguridad, destaca
la importancia de un buen descanso para el bienestar de las personas, y señala “hoy,
conciliar el sueño ya es un desafío para muchos, y las altas temperaturas de origen
ambiental aumentan considerablemente esta dificultad. Lamentablemente la falta de
sueño reparador afecta nuestra concentración, memoria y productividad, además de
incrementar el riesgo de enfermedades. Dormir adecuadamente no solo mejora el
rendimiento laboral, sino que también reduce el riesgo de accidentes y aumenta la
concentración”.
Consejos para un buen descanso
1. Ropa y sábanas adecuadas
De preferencia utiliza textiles de algodón y otros materiales naturales y ligeros, permiten
una mejor transpiración y ayudan a mantener el cuerpo fresco.
2. Evita el consumo de cafeína, bebidas azucaradas y alcohol en la noche
Estas sustancias afectan la calidad del sueño y, en combinación con altas temperaturas,
pueden hacer más difícil conciliar el descanso. Opta por bebidas relajantes como té de
hierbas o agua fresca.
3. Evita duchas muy frías
El agua muy fría puede estimular al cuerpo a generar más calor. Las duchas tibias o a
temperatura ambiente ayudan a regular la temperatura corporal.
4. Hidrátate durante el día
Beber agua en pequeños sorbos durante el día, mantiene el cuerpo fresco. Sin embargo,
limita el consumo de agua antes de acostarte para no interrumpir el sueño. Ten presente
que el consumo de algunos fármacos como diuréticos y antihipertensivos pueden
incrementar la deshidratación, para esto consulte a su médico.
5. Limita las comidas pesadas antes de dormir
Consumir alimentos ligeros un par de horas antes de dormir facilita la digestión y evita que
el cuerpo genere calor adicional durante el proceso digestivo.
6. Desconectarse de las pantallas
Para dormir mejor, lo ideal es dejar los dispositivos electrónicos tempranamente. Es mejor
leer un libro, una revista o escuchar música, ya que esto ayuda a preparar al cuerpo para
descansar y facilita el sueño nocturno. Evita estar la realización de tareas complejas hasta
tarde, porque te costará conciliar el sueño.
7. Ventilación adecuada
Mantén las ventanas y persianas cerradas durante el día para bloquear el calor. Ábrelas
sólo al atardecer o durante la noche cuando la temperatura disminuya.
8. Bloquea el sol y el calor
Usa cortinas opacas para mantener tu dormitorio fresco y oscuro durante el día. Estas
también reflejan el calor, ayudando a reducir la temperatura y tu consumo de energía en
el caso de contar con un sistema de climatización.
9. Establece una rutina de sueño consistente
Ir a la cama y levantarte a la misma hora todos los días ayuda a regular el reloj interno del
cuerpo (ritmo circadiano), incluso en condiciones climáticas adversas.



