Fundada a la par del desarrollo de su puerto devenido del impacto del primer ferrocarril emplazado en el país trasandino, la joya de la región Atacama combina atractivos históricos y culturales.
Considerado uno de los destinos turísticos más populares de Chile y que asoma para la temporada de verano 2026 por su cercanía con la frontera argentina (410 km de Purnamarca), la ciudad portuaria de Caldera prepara sus playas para recibir a miles de visitantes en busca de aventuras.
Fundada a la par del desarrollo de su puerto devenido del impacto del primer ferrocarril emplazado en el país trasandino, la joya de la región Atacama combina atractivos históricos y culturales, rodeados de la naturaleza propia del norte del Pacífico chileno.
¿Qué hacer en Caldera?
Entre los sitios históricos pertenecientes al casco urbano de Caldera, se destacan la Iglesia de San Vicente de Paul, construida en 1862; su estación, que data de 1850; la Antigua Aduana, el Cementerio Laico de Caldera y la Casa Museo Tornini. Este último de carácter privado, y que abrió sus puertas en 2010.
También gana relevancia el Faro de Punta Caldera, con su luz blanca que da destellos cada 12 segundos. Para llegar a su base, se puede optar por el recorrer el trayecto a pie, o bien tomar una embarcación tipo trimarán que permite divisarlo, así como sus islotes próximos, donde nidifican pingüinos de Humboldt y otras aves.
En materia de playas, la joya de Atacama ganan popularidad por sus aguas turquesas y arenas blancas, y a menudo se consideran entre las mejores del país, especialmente la Playa La Virgen por su belleza y mera tranquila.


